Mantenimiento de los neumáticos

           Los neumáticos son una pieza clave en la seguridad del automóvil y conviene no arriesgarse a seguir usando unos en mal estado. Tu seguridad y la de todos los que circulamos por las carreteras está en sus manos, son la base de contacto del vehículo con el propio asfalto,  así que no olvides que hay que tener un mantenimiento de los neumáticos adecuado.

 Aquí te indicamos algunos consejos prácticos para el mantenimiento de los neumáticos:

Carga: no cargues el vehículo en exceso, en la ficha técnica aparece el peso máximo que puedes transportar. Si debes viajar sobrecargado trata de repartir el peso y ajusta la presión de los neumáticos según la recomendación del fabricante de tu vehículo, a más carga más presión.

 

Conducción: Evita una conducción agresiva, cuidado con los acelerones y frenazos bruscos en ciudad. Lo de salir quemando ruedas, aparte de que te podrían sancionar, es malo también para la trasmisión.

Montaje y equilibrado de las ruedas: el desmontaje, el montaje y equilibrado de los neumáticos debe realizarse por personal cualificado que cuente con los conocimientos  necesarios. Si te lo hacen mal, notarás vibraciones o desviación de la dirección. Una mala alineación de las ruedas aumenta el desgaste y el deterioro de los  neumáticos, además partes mecánicas de la dirección pueden verse afectadas. Por  el efecto de arrastre de los neumáticos provocado por una mala alineación, el  vehículo consume más carburante. Una correcta alineación de las 4 ruedas te  asegura un comportamiento óptimo y las mejores prestaciones de tu vehículo.

     En ocasiones, la alineación de las ruedas se desajusta cuando se golpean contra  un bordillo de una forma contundente o por pequeños golpes muy repetitivos.  También puede desajustarse por entrar en un bache a gran velocidad o en caso de  sufrir una colisión

 

Tipo de asfalto: las carreteras excesivamente accidentadas o con un tipo de firme muy abrasivo no son las mejores amigas de tus neumáticos; intenta evitarlas en la medida de lo posible y si no fuera posible, no circules por ellas a gran velocidad para no someter a las gomas a grandes esfuerzo y no lleves en tu vehículo más carga de la necesaria, ya que el efecto de los baches será aún más perjudicial.

 

Desgaste: acuérdate de un número mágico, 1,6 mm. Este es el límite legal de desgaste en las ranuras del neumático de verano. Para uno de invierno, la medida sube a 4,0 mm. Una medida menor es peligrosa e ilegal. Comprueba regularmente los indicadores de desgaste de tus neumáticos para confirmar que se encuentran en buen estado.

Edad: entre los seis y los diez años, existe riesgo de que la goma se cristalice y pierda toda efectividad. No compres neumáticos usados ni recauchutados. Si tienes que inflar cada poco tiempo, debes plantearte un cambio. También si ves las grietas propias de una goma cuya vida útil ha terminado.

Aparcamiento: Si en ciudad aparcas en la calle, ten cuidado para no estrangular las gomas cuando aparques junto a la acera. También es habitual rozar los flancos con los bordillos. Cuidado, que puedes desllantar.

 

¿Te das cuenta ahora de la importancia que tiene el mantenimiento de las ruedas?

 

   
© TALLERES ROMISA, S.L.